El Real Mallorca certificó en Balaídos su primera victoria del curso en un partido gris en el que mereció perder
El conjunto de Javier Aguirre consiguió el sábado sumar tres puntos importantísimos para tranquilidad del equipo y afición. Después de hacer una de las mayores inversiones en un mercado de fichajes de la historia del club, el equipo bermellón no había arrancado el curso a la altura de las expectativas. Dos puntos de doce posibles era un bagaje pobre para un equipo que está diseñado para no sufrir este año.
El Real Mallorca se plantaba en Balaídos con la necesidad de ganar a toda costa para no verse abocado a alojarse en los puestos de descenso y despertar así los fantasmas del pasado en temporadas anteriores –salvo en la última, dónde el equipo no estuvo ni una sola jornada en posiciones de descenso– y que tan acostumbrados tiene al mallorquinista patidor.
El ‘Vasco’ Aguirre apostó por dar continuidad a Van der Heyden, que junto a Martin Valjent (superado en salida de balón durante todo el encuentro) y Nastasic (novedad en el once esta temporada), flanqueados por Maffeo y Lato en las bandas, consiguieron la segunda portería a cero consecutiva de la temporada. Gran noticia para los intereses del equipo, quiénes saben que en el manual de estilo del entrenador, es el camino para obtener la gloria de la permanencia. Toni Amor ya se encargó de recordar en la entrevista en La Zona 10 que un equipo que no encaja muchos goles a final de temporada se acaba salvando y que la solidez defensiva es la base para construir el equipo.
Todo hacía presagiar que no iba a ser un partido fácil. Por ello, el cuerpo técnico apostó por cuatro centrocampistas (Samú Costa, Dani Rodríguez, Manu Morlanes y Sergi Darder) para tener mayor dominio del balón y contrarrestar el 5-2-3 de Rafa Benítez aunque no salió del todo como esperaba. El Mallorca tuvo un día gris, solo iluminado con destellos ofensivos de Lato, las paradas milagrosas del muro Rajkovic y la omnipresencia de un Samú Costa que parece que le va a salir barato a Pablo Ortells. Qué presencia tiene, cuanto campo abarca y que insistencia pone para recuperar balones.
Pocas ocasiones permitió al rival en la primera mitad, aunque se fue apagando en la segunda. Un error en salida de balón de Valjent supuso el susto del encuentro. En el minuto 69, una pérdida grave del defensa eslovaco propició una contra que Iago Aspas sirvió en bandeja para que Bamba empujara el balón, que golpeó en el larguero, botó en la línea y salió de la portería. Tras unos minutos de incertidumbre, el VAR capitaneado por Iglesias Villanueva dijo que la pelotita no había entrado en su totalidad y que continuara el juego. Vida extra para el Mallorca.
Tras ese susto, que hubiera enviado al equipo a la lona, Aguirre agitó el árbol y dio entrada a Jaume Costa y Cyle Larin por Lato y Morlanes (min. 77). Unos minutos después, ya en el minuto 85, se confirmó que no necesitas jugar mejor que el rival para sumar de a tres en el fútbol y que cualquier cosa es válida para ganar a toda costa. Un centro con ‘rosquita’ al área de Samú Costa sirvió para que peinara Dani Rodríguez y Muriqi rematara con la pierna derecha (primer gol con la diestra del delantero kosovar).
Triunfo importantísimo que sirve para sumar ya 5 puntos y que como recordaba Juanmi Sánchez en twitter, permite al conjunto bermellón tener un mejor inicio de temporada que en la campaña 22-23 en cuanto a registros de goles recibidos. Lo que son las cosas. Próxima estación, Montilivi el sábado 23 a las 14 horas.
